Cuando pasamos por momentos de estrés con frecuencia, nuestro organismo responde negativamente, pudiendo desencadenar varias patologías. Como el herpes. El herpes se caracteriza por una infección viral capaz de producir ampollas y llagas en la boca y región genital. Además, también puede aparecer en la base de la nariz y cerca de los ojos. Gran parte de la población tiene o ha tenido contacto con el virus, pero no todo el mundo desarrolla la infección.

Según la Sociedad Brasileña de Enfermedades Infecciosas (SBI), cuando un individuo está infectado, el virus permanece en su cuerpo de por vida. Con una inmunidad baja, pueden surgir varias crisis a lo largo de los años, por lo que es importante identificar los factores que provocan el regreso de los síntomas.

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El estrés es la principal causa

Primero, hay tres tipos de herpes, simplex (HS1), que aparece como una fiebre leve y se manifiesta con ampollas alrededor de la boca o la nariz. Simplex 2 (HS2), aparece en la región genital y en las mucosas internas, manifestándose con lesiones cutáneas. El zóster, en cambio, se refiere a una infección provocada por la reactivación del virus varicela-zóster, que provoca erupciones cutáneas en la cara, el pecho o la espalda.

Cada tipo de herpes surge en función del estrés que sufre el individuo. Por ejemplo, estudios realizados en Universidad del Estado de Ohio muestran que el estrés puntual pero intenso puede afectar la inmunidad del herpes simple (HS1).

Pero, según los expertos, el estrés crónico (que dura meses o años), puede ser el principal responsable de la aparición del herpes zoster, también llamado herpes emocional. Además, según una investigación publicada en Revista Estadounidense de Epidemiología encontró que este tipo de virus se presenta solo cuando el individuo ha sufrido un trastorno del estado de ánimo durante semanas o meses, como la depresión.

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Cómo controlar el estrés y el herpes emocional

La práctica regular de ejercicio moderado, como caminar, yoga y nadar, tiene beneficios para reducir los efectos estresantes, ya que libera endorfinas positivas para disminuir los síntomas asociados con la ansiedad y la depresión. Además, también es útil tener una dieta saludable (diluida con Tecnonutri) (diluida con Tecnonutri) de alimentos integrales, ricos en verduras oscuras y alimentos que contengan clorofila.

Dormir bien también es importante, ya que el estrés puede desgastarlo físicamente.