Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa en la que la función cerebral se deteriora, como la pérdida de memoria y lenguaje. Son varias las investigaciones realizadas con el fin de descubrir más tratamientos y cómo evitarlos. Recientemente, un estudio publicado en el Revista de la enfermedad de Alzheimer, encontrado que Las bacterias intestinales juegan un papel importante en el desarrollo de la enfermedad.

La investigación fue realizada por la Universidad de Ginebra (Unige) y los Hospitales Universitarios de Ginebra, Suiza. Según el análisis, las proteínas producidas por algunas bacterias intestinales pueden modificar la interacción entre los sistemas inmunológico y nervioso, lo que aumenta los riesgos de desarrollar Alzheimer.

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Que dice el estudio

Al estudio asistieron 89 personas con una edad promedio entre 65 y 85 años. Por tanto, algunos tenían Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas similares y otro grupo no tenía ningún problema de salud.

De esta manera, los investigadores utilizaron pruebas de imagen para evaluar la cantidad de amiloide (proteína que se encuentra en el desarrollo del Alzheimer) y marcadores que detectan la inflamación y las proteínas producidas por bacterias intestinales, como los lipopolisacáridos y los ácidos grasos.

El resultado mostró que ciertas bacterias en la microbiota intestinal (conjunto de microorganismos) están correlacionadas con placas amiloides en el cerebro.

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Relación entre las bacterias intestinales y el cerebro.

También según el análisis, las bacterias intestinales pueden influir en la salud del cerebro, promoviendo la neurodegeneración a través de varias vías. Esto se debe a que ayudan en la regulación del sistema inmunológico y, en consecuencia, pueden modificarlo en relación con el sistema nervioso.

Se han encontrado lipopolisacáridos, una proteína que se encuentra en la membrana de las bacterias con propiedades inflamatorias, en las placas amiloides y alrededor de los vasos del cerebro de las personas con Alzheimer.

Además, los investigadores aseguran que la microbiota intestinal produce metabolitos, sustancias con propiedades neuroprotectoras y antiinflamatorias, que afectan directamente la función cerebral.